Our Animal Farm The cuddly highlight of our family farmheader

Nuestra granja de animales

Un lugar con mucha vida

En una parte de nuestra granja la vida es especialmente animada. Nuestra granja de animales. Aquí te esperan más de 200 animales de granja: cabras, ovejas, burros, conejos enanos, cobayas, gallinas, pavos reales, ponis y patos. Muchos de ellos están con nosotros desde el principio. Otros han llegado con el paso del tiempo. Para estos últimos, Fresopolis se ha convertido en un nuevo hogar gracias a nuestro programa de rescate de animales de granja necesitados. Cuando vengas a verlos, te darás cuenta enseguida: están acostumbrado a la visita de seres humanos y les encanta que les des de comer. Alrededor de la granja de animales, hay otras aventuras que descubrir: en nuestros generosos campos de fresa podrás llenar tu cesta y picar nuestras deliciosas frutas a tu gusto. Justo al lado encontrarás nuestro jardín de hierbas con más de 30 plantas aromáticas para usos medicinales y culinarios, donde podrás seleccionar tus propias hierbas o participar en interesantes talleres temáticos. Los aficionados de la equitación podrán disfrutar de un hermoso paseo en poni, y quien desee llevarse productos frescos como verduras, fruta, queso, leche, mermeladas o un riquísimo sorbetes de fresa podrá hacer su compra en nuestra tienda. Ven a pasar un día lleno de experiencias en Fresopolis. Nuestra granja se ubica a tan solo 20 minutos de Palma.

Nuestra granja y sus animales

Un lugar lleno de cariño

Our animal farm for kids

"No sin mi hermano"

Una iniciativa de bienestar animal

¿Sabes que no sólo las gallinas viven una vida feliz, relajada y libre con nosotros, sino también sus hermanos, los gallos? A diferencia de las granjas industriales de pollos, en Fresopolis no separamos los pollitos macho de las hembras. Los ‘chicos’ también son muy bienvenidos en nuestra familia. Por eso, en nuestra granja podrás conocer tanto a gallinas felices como a sus hermanos, los gallos.

Nuestra granja de animales

Todo un mundo por descubrir

¿Quieres saber más sobre nuestros animales? ¡Mira con qué capacidades asombrosas la naturaleza los ha equipado!

Los ancestros de nuestras cabras proceden de Asia Central y Occidental y fueron domesticados hace más de 10.000 años. Esto los convierte, junto con las ovejas y los perros, en uno de los animales domésticos y de granja más antiguos. Se les mantenía principalmente por su leche, su carne, su piel y su pelaje. También fueron abandonados en gran número en islas deshabitadas para servir de alimento a los marineros de paso. En Europa, su labor actual en la agricultura es doble: por un lado, su leche se transforma en queso y, por otro, gracias a su voracidad, es idónea para desbrozar los pastos, los torrentes y los bosques. De este modo, contribuyen de forma importante a la prevención de incendios forestales e inundaciones. En cambio, para el huerto doméstico sólo se pueden recomendar de forma limitada, ya que como herbívoros también les gusta servirse del huerto minuciosamente plantado. Una pequeña valla de protección no es suficiente: Las cabras pueden saltar y trepar maravillosamente. En algunos países del mundo, por cierto, las cabras tienen otra tarea: su estiércol se utiliza como combustible.

Aunque los burros suelen tener fama de testarudos, también tienen algo muy romántico: una vez que una pareja de burros se ha encontrado, pueden tener una amistad de por vida entre ellos. Y puede durar mucho tiempo, porque los burros pueden vivir hasta 50 años. ¿Y por qué se dice que son tercos? Cuando un burro percibe un peligro o un obstáculo en su camino, se detiene para sopesar la situación. Aunque este comportamiento tiende a expresar incertidumbre, los humanos a menudo lo malinterpretamos como terquedad. A menudo se subestima a los burros. Gracias a sus órganos sensoriales bien desarrollados, especialmente los oídos, los ojos y la nariz, los burros perciben un enemigo potencial mucho antes que otros animales. En Mallorca, por cierto, los burros tienen un trabajo muy especial: antes de que empiecen los meses más lluviosos, se les envía a los torrentes para que limpien la maleza salvaje. Cuando éstas se llenan con la lluvia de las montañas, el agua puede escurrirse mejor y no provoca inundaciones. Por lo tanto, son excelentes mantenedores naturales del paisaje.

En nuestra granja se pueden ver gallinas de todos los tamaños: desde pollitos hasta gallinas felices y gallos orgullosos. ¿Pero sabías que son descendientes vivos del que fuera el dinosaurio más temido, el Tiranosaurio Rex? ¡Mira sus pies y verás que se parecen a los de un dinosaurio! Nuestras gallinas son, por supuesto, animales domésticos que se han acostumbrado a los humanos desde una edad temprana. Les encanta que les des de comer y se ocupan principalmente de picar granos y de regalarnos huevos frescos cada día. Entre ellos, por cierto, tienen un “orden jerárquico” fijo. Esto significa que en un grupo, siempre hay gallinas y gallos más dominantes que reclaman tener prioridad sobre la comida y marcan la pauta. Los romanos, por cierto, les dieron su nombre en latín “Gallus Gallus domesticus” por su hábito de cacarear a primera hora de la mañana. La palabra latina “Gallicinum” hace referencia al punto medio entre la medianoche y el amanecer. ¿Y por qué cantan los gallos? Lo utilizan para marcar su territorio. Dado que sus antepasados vivían en la selva, se supone que empezaron a cacarear para comunicar a otros gallos fuera de su vista que estaban a cargo de su territorio. Si alguna vez duermes en una zona rural y te despiertas pronto por la mañana, escucha bien: a un grito de gallo muchas veces sigue otro. De este modo, los gallos, que por cierto tienen un fino sentido del oído, pueden estimar a qué distancia se encuentra un posible rival.

Si alguna vez has acariciado a una oveja o un cordero, habrás notado que su pelaje es muy suave y un poco grasoso. Eso es porque la oveja tiene unas glándulas en la piel que producen una grasa llamada lanolina. Esta grasa sirve para proteger la lana de la humedad. De esta forma, la capa inferior del pelaje se mantiene siempre caliente y seco, incluso cuando la oveja está expuesta a la lluvia. Otras ventajas de estos animales son su buen olfato y un buen oído. Como las ovejas viven en rebaños, puede ocurrir que un corderito pierda de vista a su madre. Pero no te preocupes: siempre vuelven a encontrarse. Un cordero recién nacido solo tiene que escuchar la voz de su madre una vez para reconocerla. Para buscar a la madre, el cordero bala – y la madre responde balando también, hasta que se vuelven a encontrar. Además, la oveja madre reconoce a su bebé por su olor peculiar. Y por cierto: la oveja macho, el carnero, también tiene buen olfato: ¡puede oler a una hembra a 300 metros de distancia!

Los cerdos son de los animales más listos que puedes encontrar en nuestra granja. Son capaces de aprender órdenes como “siéntate” o “ven aquí”, ¡casi como un perro! Algunos cerdos incluso son capaces de recordar ciertas palabras y reconocer distintos objetos que han conocido años atrás. Durante días de mucho calor podrás observar a nuestros cerdos domésticos y panzudos mientras se revuelcan con gusto en el barro para refrescarse. Esto se debe a que los cerdos, a diferencia de nosotros, no pueden sudar. Así que la expresión “sudar como un cerdo” no tiene nada que ver con la realidad. Además, al contrario de lo que se dice, los cerdos son animales muy limpios. Procuran no ensuciar su lugar para dormir y comer. Y otra curiosidad: a diferencia de los humanos, los cerdos exploran su alrededor mediante la probóscide. Esta es la parte del morro que se parece un poco a un enchufe.

Aparte de gallinas y pavos reales, también conocerás distintos tipos de patos en nuestra granja. Una característica especialmente fascinante de estos aves acuáticos es que pueden dormir con un ojo cerrado y otro abierto. ¿Has probado esto alguna vez? Los patos viven y duermen en grupos. Si todos ellos estuvieran profundamente dormidos al mismo tiempo, ninguno se daría cuenta cuando se acercara un depredador. Para proteger al grupo y seguir durmiendo, los patos han desarrollado con el tiempo la capacidad de apagar una mitad de su cerebro. Los patos que duermen en el borde de su grupo mantienen el ojo que mira hacia fuera abierto y el que mira a sus compañeros cerrado. De este modo, permanecen alerta y protegen a los miembros de su grupo sin tener que renunciar a su propio descanso nocturno. ¿No te parece un gesto de amistad muy bonito?

No es difícil averiguar quiénes son los mayores fanfarrones en nuestra granja de animales. Nuestros pavos reales machos son todo menos modestos cuando se trata de demostrar quién lleva las plumas más magníficas de la granja. Sus alargadas plumas de la cola pueden alcanzar una longitud de hasta 160 cm. Pero eso no es todo: estas plumas forman un largo tren que se llena de hasta 150 plumas en su tercer año de vida. En el pavo real adulto, cada una de ellas está adornada en su extremo con una mancha ocular en forma de corazón, el llamado “ojo de pavo real”. Cuando se trata de impresionar a una hembra, el macho transforma esta cola en una imponente rueda de plumas y luego gira lentamente sobre su propio eje. Los machos más jóvenes que todavía no han desarrollado una rueda tan imponente apenas reciben una mirada de las hembras dispuestas a aparearse. Quizás tengas la suerte de observar este impresionante espectáculo con tus propios ojos durante su próxima visita.

Si participas en uno de nuestros talleres de ponis o te decides por un paseo en poni, podrás tratarlos más de cerca. Aparte de ser animales muy tiernos y sensibles, también tienen capacidades fascinantes que valen la pena conocer. Al igual que los caballos, los ponis tienen una vista extraordinaria. Pero a diferencia de los humanos, sus ojos no miran de frente, sino se encuentran en la parte lateral de la cabeza. Para ellos es una gran ventaja, ya que así pueden ver mejor a posibles depredadores que suelen acercarse lentamente por los lados antes de atacar. En cambio, los ponis y los caballos no ven tan bien cuando alguien se acerca directamente por delante o por detrás. Así que, si te quieres acercar, procura acercarte por el lado de enfrente. Así no se asustan.

¿A quién no le gustaría tener su propio conejo en casa? Pero antes de adquirir uno, hay algunas cosas que debes saber sobre ellos: A los conejos les gusta que los acaricien. Cuando se sienten cómodos, tienden a rechinar sus pequeños dientes. Es similar a la forma en que ronronea un gato. Pero difícilmente se les puede motivar para que rechinen los dientes si se les levanta: los pequeños roedores no se sienten seguros si no tocan el suelo con las cuatro patas. También son muy rápidos. Por muy pequeños que sean, les gusta correr a velocidades de hasta 40 km/h. En una jaula pequeña, por supuesto, eso es imposible. Se recomienda ofrecer a un conejo un espacio de al menos 2 m2 para que el animal pueda moverse a gusto. Además, los conejos son animales muy sociables. Así que están bastante tristes solos, porque no estás con ellos todo el día. Por eso, antes de tener un conejo, piensa bien si puedes ofrecerle suficiente ejercicio y la compañía que necesita. Porque un conejo solitario en una jaula pequeña es como tener que quedarse en su habitación sin poder jugar fuera con sus amigos.

Los ancestros de las cobayas que puedes visitar en nuestra granja de animales son “pequeños sudamericanos”. Los marineros españoles los trajeran a través del mar a Europa. Estos simpáticos herbívoros que hoy nos gusta tener como mascotas están emparentados con el roedor vivo más grande del mundo, el capibara. Al igual que su antepasado de mayor tamaño, las cobayas suelen ser muy sociables que viven en parejas o en grupos. Y al igual que los conejos, los conejillos de India se reproducen con gran facilidad y rapidez. Las crías nacen bien desarrolladas, con pelaje, dientes y ojos abiertos, y son nidos-fugitivos. Esto significa que pueden ver, oír, moverse y alimentarse por sí mismos inmediatamente después de nacer.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.